Una Oportunidad Desaprovechada en la Experiencia Culinaria

El pan es parte esencial de las dietas de prácticamente cualquier rincón del planeta y por ello sea cual sea el escenario o situación culinaria en cuestión, este será requerido, que se encuentre presente. Sin embargo, es raro que tenga un papel estelar, ni siquiera medianamente relevante y por consiguiente un elemento fundamental de la toma de alimentos, está siendo desaprovechado mientras que, con el enfoque correcto, de una forma sencilla pueda ayudar a elevar el nivel y experiencia de cualquier experiencia culinaria.

¿En dónde no estamos aprovechando mejorar la venta y/o experiencia?

  • Barras de buffet: El pan se queda rezagado a la última sección de la barra como para ver si es que a alguien se le antoja, o en dado caso que alguien lo requiera. Los panes con los que cuente el establecimiento deberían de estar cerca y a la mano de los alimentos para los cuales sean más funcionales o adoptando el modelo del Pannier por completo, al final como es costumbre… pero con un Pannier que guíe y asista al consumidor.
  • Viñedos y cavas de queso: Definitivamente las estrellas son y serán siempre los productos emblema o razón de ser de la casa, pero ambos sin duda alguna requieren de un buen pan para degustarse como es debido. En una industria que vende show, caché y experiencias gourmet, se está dejando pasar por completo el escenario natural para el tipo de experiencia del Pannier.
  • Barras de preparación frente al cliente: Se prepara todo de una manera visual que resulte cautivador para el cliente, se dan opciones de todo procurando tener ingredientes de buena calidad acorde a la puesta del establecimiento y, sin embargo, en el mejor de los casos te ofrecen una pieza de pan con “algún sabor o especia” espolvoreado por encima de este. Nuevamente se desperdicia por completo la oportunidad de una barra de alimentos con mayor profundidad que permita que el pan sea un elemento más que sume valor.
  • Vitrinas de atención a comensales: Tiende a ser la norma que, en las panaderías, ni siquiera hay quien despache el pan, solo quien lo cobre. Esto permite que las piezas estén más expuestas y que entre cliente y cliente estas se vayan maltratando mientras son o no seleccionadas. En establecimientos de mayor categoría, contamos con personal que despache el producto. Sin embargo, el problema es que es lo único que hacen. Sabrán de qué es cada pan, pudiera ser que te recomienden el favorito de la clientela o su favorito personal, pero definitivamente no están capacitados para instruir y guiar al cliente a escoger el mejor pan para su consumo.
  • Barras de tapas: Uno de los ingredientes principales rara vez es tomado en cuenta, simplemente se utiliza la barra más cercana de pan con la que se cuente… mientras no esté muy mala no hay problema. Sin embargo, el problema es que no se procura que sea una muy buena barra de pan. Utilizar distintos tipos y sabores de barras de pan para las tapas y pinxos nos ayudará a dar un nivel mayor de profundidad a nuestra propuesta e inclusive contar con opciones menos elaboradas… ya que ahora el pan también suma y mucho… recordemos que en ocasiones menos, es más.
  • Mesa del restaurante: Simplemente se deja el pan al centro de la mesa, a veces es bueno, muchas veces el malo y más veces de las que quisiéramos ni siquiera es fresco. Es muy común que sea un elemento que reste a la experiencia del cliente y/o que pase completamente desapercibido.
Carrito de compra